My World Vision
-AroundTheWorld-
ÁFRICA
Sudán del Sur
"Donde el agua"
Mi amigo Patrick, un chaval joven, conductor de uno de los Todoterreno con los que atravesamos el país, me dice: "Charlie, ¿te vienes a por agua?, te dejo conducir si quieres. Con Patrick he hecho muy buena amistad, hablamos muy a menudo, nos gustan las mismas cosas, deportes, coches, el mismo tipo de chicas, todo el tiempo nos gastamos bromas, reímos mucho en cada trayecto, esto hace que el camino sea menos lento y aburrido, de vez en cuando me deja el coche (sabe que me gusta). A su pregunta le contesto con una afirmación, me pongo al volante y nos vamos de ruta unos cuantos kilómetros, allí, donde el agua.
Al llegar, el lugar me impresiona muchísimo. Observo la cantidad de gente que viene aquí caminando desde muy lejos, a veces son muchísimos kilómetros, hay mujeres que hacen noche en el camino; algunas vienen con sus burros para cargar las garrafas más grandes, las medianas viajan sobre sus cabezas y las más pequeñas las llevan en la mano.
El agua tiene muy mal aspecto. Tanto animales como personas se bañan en ella, se refrescan, beben, llenan las garrafas y descansan un poco al sol, no hay sombras, tan solo se adivina alguna muy débil a lo lejos, pero no merece la pena ir hasta allí después del largo camino recorrido. Los niños juegan como si fuera el recreo del colegio al que hace tiempo que no asisten por falta de recursos, de medios. Me gusta verlos así, alegres, no paran de jugar, de corretear, de echarse agua unos a otros, de reír; también les da tiempo para lo prioritario: ayudar a cargar las garrafas de agua. Me asombra ese buen humor, la descomunal energía que desprenden todos, mayores y pequeños, su enorme capacidad para hacer de este lugar una playa, una piscina, el lugar de su recreo...
Donde el agua, una pequeña balsa de liquido estancado que les da un poco de todo, pero sobre todo les da la vida, porque aquí el agua es eso, no lo olvidemos.
Patrick me da una palmadita en la espalda, me mira, sabe que no hace falta decir nada, volvemos en silencio. En el trayecto de vuelta observamos las condiciones en las que llega la gente. Entonces Patrick me dice: Charlie, tengo una idea; se le ocurre algo genial: Recogemos en el Todoterreno a unas mujeres y unos niños que ya van de vuelta a casa, les cargamos las garrafas de agua en el maletero y les adelantamos unos cuantos kilómetros hasta el campamento base. Algo es algo. Sus caras de agradecimiento son nuestro mejor regalo.
Donde el agua, donde un día aprendí algo...
MoOn
Carlos Infante Luna

No hay comentarios:
Publicar un comentario